12 de Agosto del 2002
Mensaje Público
Viene María de Ágreda y se sienta al lado mío. Dice: "Alabado sea
Jesús, hermana mía, he venido para compartir contigo ciertas cosas sobre la
Bendita Virgen María, específicamente, Su vida de virtud, y la forma en que
Ella vivía a la perfección ciertas virtudes."
"Primero, te invito a que entiendas que en apariencia Ella era muy parecida
a ti y a mí: modesta, siempre feliz de pasar desapercibida, lista para
encargarse de las tareas más pequeñas. La diferencia es que Ella hizo
todo a la perfección. Ella cumplió perfectamente la Divina Voluntad de
Dios porque no era una criatura caída."
"Tú (y yo, cuando estaba viva) algunas veces tienes problemas para conocer
la Voluntad de Dios. Pero María siempre hizo las elecciones perfectas.
Era como un niño en sencillez, humilde en Su conducta, confiada por Su
naturaleza. Aunque con frecuencia fue ignorada para ciertas tareas
'importantes', Ella estaba satisfecha y aceptaba esto. El amor que
Ella tenía por las criaturas estaba siempre basado en Su profundo amor a
Dios. Ella vio todo y a todos como creación de Dios."
"Estaré viniendo contigo ahora para describir la vida de Nuestra Madre en
ciertas virtudes, vendré tranquila y amorosamente.”
15 de Agosto del 2002
Mensaje Público
Viene María de Ágreda. Dice: "Alabado sea Jesús." Yo le arrojo
agua bendita. Ella sonríe y la visión brilla.
"He venido para hablar sobre la Gloriosa Asunción de María. Nuestra
Señora eligió pasar por la muerte aunque Su Hijo no se lo pidió.
Cuando Su alma inmaculada dejó Su cuerpo, una fuerte luz brilló alrededor de
la casita donde Ella había estado viviendo. Muchos ángeles escoltaron
Su alma al Cielo. Muchos más ángeles regresaron un poco más tarde con
la sagrada misión de escoltar Su cuerpo al Cielo."
"Mientras avanzaban por los cielos con Su cuerpo puro y virginal que yacía
en sus brazos, se separó el firmamento. Se abrieron las Puertas del
Cielo. El espíritu de San José llamó a los ángeles a través de las
Puertas y, allí, en presencia de la Santa Trinidad y de toda la Corte
Celestial, el cuerpo y el alma de María se reunieron."
"Todos los ángeles cayeron postrados frente a la Santa Trinidad, y María,
Nuestra Madre Celestial, se sentó en un trono en medio de ellos. Su
canto de alabanza se elevó por encima de todos los demás, y, hasta este día,
aún es así.”
16 de Agosto del 2002
Mensaje Público
Viene María de Ágreda. Dice: "Alabado sea Jesús. He venido para
comenzar mi discurso contigo en relación a la vida virtuosa de María, Reina
del Cielo y la tierra."
"Ya que Nuestra Señora fue inmaculadamente concebida, Ella no era de
naturaleza caída. Cada virtud fue perfecta en Ella y cada una estuvo
basada en el Amor Santo, el cual era Su mismísimo Corazón."
"María siempre aceptó la Divina Voluntad de Dios a través de la más profunda
virtud de la humildad, una humildad nunca conocida por ninguna de las
criaturas de Dios. Esto se hace evidente en Sus palabras al Arcángel
Gabriel en la Anunciación: 'Hágase en Mí según tu Palabra'. A pesar de
que Ella sufrió muchas veces, era un dolor que no procedía del amor propio.
Ella se dolía de ver el pecado en el mundo y de ver el sufrimiento de Su
Hijo. Ella siempre prefería ser un amoroso apoyo desde atrás."
"Si las mujeres que la acompañaban comenzaban a murmurar, Nuestra Señora
siempre encontraba algo bueno que decir sobre la persona en cuestión.
En perfecta humildad, Ella nunca discutió para defender Su opinión, ni nunca
tuvo el más mínimo pensamiento por las opiniones de los demás sobre Ella.
Es así porque Ella era humilde en pensamiento, palabra y obra."
"Hoy en día el mundo debería consolarse al pensar en tan amorosa y humilde
Madre en el Cielo.”
16 de Agosto del 2002
Mensaje Público
Viene María de Ágreda. Dice: "Alabado sea Jesús. Querida
hermanita, sería un error comparar lo que te revelé anoche con lo que había
escrito cuando estuve en el mundo. Hacerlo sería decir que uno es
correcto y lo otro es erróneo. La profecía nunca es perfecta. Y
entonces... acepta lo que he venido a ofrecer. Porque, ¿quién sabe?,
quizá tú tienes una mejor memoria que yo de los hechos. Sé lo
suficientemente humilde para simplemente pasarle al mundo lo que te he
revelado.”
22 de Agosto del 2002
Mensaje Público
“Yo soy María de Ágreda. Alabado sea Jesús. He venido para
describirte la Coronación de María como Reina del Cielo y la tierra."
"A su llegada al Cielo, Nuestra Señora fue invitada -en cuerpo y alma- a
sentarse sobre un Trono grandioso. Ella aceptó únicamente porque sabía
que eso complacía a Su Amado Hijo. Inmediatamente, miríadas de ángeles
cayeron postrados a Sus Pies. La Santísima Trinidad se puso detrás de
Ella, aunque Ellos estaban elevados un poco más arriba que María. Se
le dio este honor a María porque el amor en Su Corazón siempre fue Santo y
Perfecto, ya que Ella había sido inmaculadamente concebida."
"Ella obedecía al Padre como una hija obediente. Cuidaba de Su Hijo
solamente como una Madre amorosa podía hacerlo. Fue la esposa humilde
y dispuesta del Espíritu Santísimo. Ahora y siempre, una brillante Luz
Celestial forma una Corona sobre la Cabeza de María. La Corona es la
recompensa que se le dio a María como Mediadora, Corredentora y Abogada.”
26 de Agosto del 2002
Mensaje Público
“Yo soy María de Ágreda. Alabado sea Jesús. He venido para que
puedas conocer la perfecta composición de la virtud que permanece en el
Inmaculado Corazón de María."
"Su Corazón es perfecto Amor Santo. Así como Su amor es perfecto, cada
virtud es perfecta. Como el Corazón de Nuestra Señora es perfecto en
toda virtud, Ella ejemplifica el equilibrio perfecto entre el Amor Santo y
la Santa Humildad."
"La Santa Madre conocía bien Su humilde posición ante Su Creador.
Nunca presumía de ser más de lo que Ella era ante los Ojos de Dios. En
esto, el Corazón de María era el simple reflejo de la verdad."
"La Santa Madre dio gloria a Dios en todo, incluso en la Cruz.”
30 de Septiembre del 2002
Mensaje Público
Viene María de Ágreda. Dice: "Alabado sea Jesús. Hermana mía,
toma nota de esto."
"Estoy aquí para hablarte de la virtud de la paciencia en la vida de la
Santísima Virgen María. Nuestra Señora, que era perfecta en toda
virtud, nunca permitió que el tiempo se volviera su enemigo. De esta
forma, nunca pensó en el pasado en un contexto negativo, ni se preocupó por
el futuro. Esto le permitió vivir pacientemente el momento presente,
con paciencia y humildad. Ella no tomaba en consideración cuántas
veces realizaba en el pasado una tarea simple y cuánto tiempo necesitaría
esperar algo en el futuro. No culpaba a los demás por sus pecados,
mostrándoles impaciencia. En vez de eso, oraba por ellos."
"No se le amargó el Corazón cuando vio sufrir a Su Hijo, sino que fue
paciente con la Voluntad de Dios para Ella y Jesús en el momento presente.
Ella soportó pacientemente cada separación de Jesús, incluso Su Ascensión al
Cielo."
"La humildad y el amor fueron las bases de Su paciencia, y brillaron a
través de Ella como el sol brilla a través del cristal."
"Imítala.”
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VENERABLE SOR MARÍA DE JESUS DE ÁGREDA
CONCEPCIONISTA FRANCISCANA. MISTICA
María
Coronel y Arana nació el 2 de abril de 1602 en Ágreda, Soria,
España. Sus padres fueron Francisco Coronel y Catalina de Arana muy
religiosos.
A los 16 años tomó el hábito junto con su madre y hermana en la
Orden de la Inmaculada Concepción de la rama de las descalzas en el
Convento, que había sido su propia casa. Su padre y sus hermanos
ingresaron en la Orden de San Francisco.
Después de varios años fue nombrada abadesa de este Convento. Su
virtud ha sido reconocida por todos: Oración intensa, penitencias,
pobreza, caridad y celo apasionado por los demás. Tuvo
extraordinarios dones místicos. Experimentaba éxtasis en los que
permanecía inmóvil e insensible durante horas, levitación y
bilocación. Se le vio en Nuevo México, Arizona y Texas, en donde
evangelizaba y enviaba a los indios a pedir el bautismo a los
misioneros franciscanos (“La dama azul de los llanos”), a pesar de
que nunca salió de Ágreda.
María de Jesús escribió cartas a Papas, Reyes, Generales de Órdenes
religiosas, Obispos, nobles y a toda clase de personas de la Iglesia
y de la sociedad y mantuvo correspondencia durante 20 años con el
Rey de España, Felipe IV a quien orientó y aconsejó. Escribió ocho
libros de la Mística Ciudad de Dios, el tema es la “historia divina
y vida de la Virgen Madre de Dios... dictada y manifestada... por la
misma Señora a Su esclava sor María de Jesús.” Otros escritos son:
Escala para subir a la perfección, Leyes de la Esposa, Autobiografía
(incompleta) y Opúsculos.
Murió el 24 de mayo de 1665. El proceso de su beatificación, se
inició ocho años después de su muerte, bajo Clemente X. Benedicto
XIV aprobó el proceso de sus virtudes in genere en 1774 y también in
specie en 1756 y la declaró Venerable. Sin embargo, el proceso quedó
paralizado debido a la controversia sobre el origen sobrenatural de
su obra La Mística Ciudad de Dios. Con ocasión del III Centenario de
la muerte de Sor María (1965), se reaviva un gran movimiento en toda
la familia franciscana, para remover e impulsar de nuevo esta causa.